miércoles, 4 de febrero de 2015

Las luces se apagan a cada paso que uno da. Se apaga un poco de alma, de sueños, de vida. Nos apagamos y no hay marcha atrás. Y mientras,  seguimos caminando sin reparar en cada minuto perdido, en cada minuto cercenado por la indiferencia que invade nuestras vidas...



No hay comentarios:

Publicar un comentario