viernes, 5 de junio de 2015

Ella

Salio de convento y caminó. Toda su adolescencia la paso entre cuatro muros fríos y mohosos... Caminó sin rumbo.
 Padre no la había venido a recoger y madre... siguió caminando.
 No tardo en encontrar una posada, entró y, con las pocas monedas que aún conservaba, decidió pedirse su primer trago. 
Todos la miraban y ella, miraba su vaso.
 Nunca había sido una mala hija pero un convento era "lo natural". Convento que enseñaría a ser una futura esposa,  casta y pura, 
Bebió y su garganta se convirtió en fuego, en calor, en luz. A su lado ya sentaban dos señores que la miraban sin saber que mirar... su pelo, su sonrisa, su tez escarlata fruto del alcohol.

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