Caminó lento, sin rumbo, sin tiempo, sin ganas. Camino por no sentarse a recordar algo que jamas recordaría. Camino porque la noche había terminado y con ella todo lo que la hacia sentirse viva. Camino contando las horas para volver a sentirse amada, en las manos de otro hombre...
domingo, 29 de noviembre de 2015
Ella
Se descubrió a si misma sentada en el borde de una cama desconocida. Sin ropa y sin amor propio sintió caer lagrimas por sus mejillas... otra vez. Su vida era una locura de alcohol, drogas y sexo. De sexo, alcohol y drogas, de hombres distintos cada noche, de marcas en la piel y en el alma, marcas que jamas se borrarían.
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